1. Un solo precio deja excedente sobre la mesa
Página 1 / 71. Un solo precio deja excedente sobre la mesa
La lección de estructuras ya tiene el monopolio de un solo precio. Allí la demanda era y el coste marginal 30: la empresa producía 45, cobraba 75 y ganaba 2.025, y el triángulo que no se fabricaba valía 1.012,5. Esa cuenta sigue siendo cierta para quien no puede cobrar dos precios. Esta lección pregunta qué cambia cuando sí puede.
El aula de aquí es otra, a propósito. Hay un coste marginal constante de 20 y dos grupos que no se revenden el producto. Mezclarlos con el 120 y el 30 haría creer que los enteros viajan de una lección a otra. No viajan. Lo que viaja es la regla: el ingreso marginal de cada grupo se iguala al mismo coste marginal, y el grupo más elástico paga menos.
El grupo alto, él solo, con un solo precio
La demanda del grupo alto es . El ingreso es y el ingreso marginal es . Igualado a 20:
El beneficio es . El excedente del consumidor es el triángulo entre 50 y 80, de base 30: . La pérdida irrecuperable, entre la cantidad 30 y la cantidad eficiente 60, es otro triángulo de 450. Producir hasta que el precio cubra el coste marginal daría y precio 20. El monopolista de un solo precio se para en 30 porque vender la unidad 31 obliga a cobrar 49 también por las treinta primeras, y ese recorte deja el ingreso marginal por debajo de 20.
Ese 450 que se queda el cliente es lo que la discriminación intenta capturar. Y ese otro 450 que nadie recibe es lo que la discriminación perfecta puede llegar a producir, porque entonces sí le compensa fabricar la unidad 31: la cobra a su propia disposición a pagar, sin rebajar las anteriores.