1. La planta ya está: qué se elige y qué está hundido
Página 1 / 81. La planta ya está: qué se elige y qué está hundido
Las dos lecciones anteriores miran al comprador. Esta mira a quien fabrica. El primer año de micro no termina en la demanda: termina cuando el precio de un mercado competitivo sale de los costes de las plantas que ya están montadas, y cuando se distingue una planta que debe seguir en marcha de una industria a la que no debe entrar más capital.
La lección de estructuras usa otra tecnología, a propósito. Allí el coste marginal es constante e igual a 30, porque lo que se compara es el juego (cantidad, precio, orden), no la forma de la curva de coste. Aquí la planta está llena o vacía, el factor variable se apiña, y el coste medio tiene forma de U. Son números de aula. No son el margen de ninguna empresa cotizada.
Tres partidas, tres decisiones
La planta, una vez construida, produce con trabajo:
es la cantidad del periodo. es el trabajo. Despejando, . El salario es . Contratar el trabajo que hace falta para cuesta .
Encima del salario hay dos partidas que no dependen de cuántas unidades salgan, y que no son la misma cosa.
1. Coste hundido de la planta, 48. El capital ya está comprometido. Se paga aunque este trimestre la producción sea cero. En el corto plazo no se recupera. Puede ser un alquiler firmado, una depreciación que no se evita cerrando una semana, o el rendimiento al que se renuncia por tener el capital propio inmovilizado. Esa última lectura importa al final: el beneficio económico resta el coste de oportunidad; el contable, solo lo que sale de caja. 2. Coste cuasifijo de operar, 16. Se paga si la planta abre y no se paga si cierra. Un turno de supervisión, un contrato de energía que se dispara al arrancar, una guardia. No crece con la unidad número diez. Crece al pasar de cero a abrir.
Si la planta abre, el coste total del periodo es:
Si cierra, el coste es 48. El ingreso es cero. La pérdida es el hundido.
Qué maximiza la empresa
La empresa precio-aceptante no elige el precio. El mercado se lo da. Elige si abre y, si abre, cuánto trabajo contrata, que es lo mismo que elegir . El beneficio económico es ingreso menos ese coste:
En competencia perfecta no depende de su . Esa es la definición operativa de esta lección, la misma que la primera página de estructuras dejó escrita como . Aquí se construye la oferta que aquella página daba por sabida. Si la planta fuera lo bastante grande como para notar que su propia cantidad mueve el precio, habría salido de este capítulo. Al final se mide cuánto se separa el resultado cuando diez plantas sí notan la pendiente, para no tratar la aproximación como un dogma.
Corto plazo y largo plazo, en este ejemplo
Corto plazo: el 48 está hundido, el número de plantas de la industria está fijo, y cada una elige . Largo plazo: puede entrar una planta igual, o puede dejar de reponerse la que ya está. El largo plazo de esta lección no rediseña la tecnología. Replica la misma planta hasta que el beneficio económico de abrir una más sea cero. La tangencia entre factores, el día en que la planta todavía no se ha construido, va en una página distinta y con otros precios de los factores, para que las dos cuentas no se pisen.