1. La caja no producía
1. La caja no producía
La lección anterior cerró el intercambio puro. Ana llegaba con 8 del primer bien y 2 del segundo, Bruno con 2 y 8, los dos con utilidad , y el único precio que vaciaba el mercado era 1. Cada uno se iba con la cesta (5, 5). Esa caja no tiene fábrica. Los diez y diez que se reparten ya existen antes de que nadie hable. El equilibrio solo decide quién se queda qué.
Este curso pide el paso siguiente: que los bienes salgan de una tecnología, y que el trabajo que los produce sea, a la vez, ocio que alguien deja de disfrutar. El aula es otra. No se mete la planta de Micro I, con su fijo hundido de 48 y su coste variable , dentro de la caja de las dotaciones (8, 2) y (2, 8). Son dos pizarras. Mezclarlas produciría un entero que no es de ninguna de las dos.
Hay una persona y una empresa. La persona dispone de 6 unidades de tiempo. El tiempo que no trabaja es ocio. Si trabaja unidades, el ocio es . La empresa transforma trabajo en un bien de consumo con
El producto marginal es la derivada, . Baja con : la segunda hora rinde menos que la primera. Eso es rendimientos decrecientes en el único factor variable de esta aula, no una curva de coste medio en forma de U de una planta con un fijo. El fijo de Micro I explicaba por qué el coste medio bajaba y luego subía. Aquí no hay fijo. El producto marginal baja porque la fórmula baja, y el beneficio que eso deja no es un residuo contable: es renta del dueño.
El bien de consumo es el numerario. Su precio es 1. El salario es el precio del tiempo, en unidades de consumo. La persona es dueña de la empresa, así que el beneficio entra en su renta. Si el beneficio se quedara en un cajón que nadie puede gastar, la demanda de consumo no cuadraría con la producción. Ese cajón sería otro agente, y esta aula no lo tiene.
La pregunta del equilibrio es la de siempre, con una pieza más. Hace falta un salario tal que la empresa quiera contratar exactamente las horas que la persona quiere vender, y que el consumo que la persona compra sea exactamente lo que la empresa produce. En el intercambio puro bastaba un precio relativo entre dos bienes ya existentes. Aquí el segundo "bien" se fabrica, y uno de los dos precios es un salario.