1. El Espacio Presupuestario y la Recta de Balance
1. El Espacio Presupuestario y la Recta de Balance
El análisis microeconómico del consumidor parte de un principio elemental: los deseos son infinitos pero los recursos son escasos. La capacidad de adquisición de un agente económico está delimitada formalmente por el conjunto presupuestario:
Donde:
El conjunto es un triángulo (o un polígono, si hay más bienes) que incluye el origen. Cualquier cesta del interior cuesta menos que y deja renta sin gastar. Cualquier cesta fuera es inalcanzable por definición, por muy alta que sea su utilidad. Esta frase, que en un manual parece trivial, es la que impide valorar una empresa como si sus clientes pudieran pagar cualquier subida: el precio entra en una restricción, no en un deseo.
La Recta de Balance
Cuando el consumidor agota la totalidad de su renta en consumo presente, la restricción se satisface con igualdad estricta (), lo que define la recta de balance:
Con preferencias monótonas ("más es mejor", lección anterior) el óptimo no se queda en el interior del triángulo. Dejar un euro sin gastar reduciría la utilidad. El óptimo, si existe y es interior, está sobre la recta. Las excepciones importan y se tratan más adelante: bienes discretos (una suscripción se contrata o no), ahorro (un tercer bien, el consumo futuro) y saciedad (un bien que a partir de cierta dosis deja de gustar).
- Pendiente (): Refleja el coste de oportunidad de mercado o precio relativo. Indica cuántas unidades del bien 2 debe sacrificar el agente para adquirir una unidad adicional del bien 1.
- Intersecciones: en el eje de abscisas y en el de ordenadas, representando la cesta máxima accesible si se destina el 100% de la renta a un solo bien.
Un hogar de aula, con números cerrados
Sea un presupuesto mensual de ocio euros, y . No es una encuesta de hogares: es una recta que se puede comprobar a mano.
Si no compra nada del bien 1, puede comprar 300 unidades del bien 2. Si no compra nada del bien 2, puede comprar unidades del bien 1. La pendiente es : cada unidad extra del bien 1 obliga a soltar una unidad y media del bien 2. Una cesta de prueba, y , cuesta . Está sobre la recta. La cesta , cuesta y queda fuera. No hace falta hablar de utilidad para descartarla.
Qué mueve la recta y qué la gira
Una subida de la renta, con precios quietos, traslada la recta en paralelo, alejándola del origen. Las intersecciones crecen en la misma proporción. Con (un 10% más) las intersecciones pasan a 220 y 330. La pendiente no cambia: el menú relativo de la economía es el mismo, el hogar puede comprar más de todo.
Una subida de , con y quietos, gira la recta sobre la intersección del bien 2. El hogar sigue pudiendo comprar 300 unidades del bien 2 si renuncia al bien 1, pero el máximo del bien 1 cae. Si pasa de 12 a 15, ese máximo pasa de 200 a 160. La pendiente pasa de a . El bien 1 se ha encarecido en términos del bien 2. Esta distinción (traslación frente a giro) es la que más adelante separa el efecto renta del efecto sustitución.
Alteraciones Estructurales de la Restricción
Duplicar todos los precios y duplicar el salario nominal deja la cesta elegida igual. Lo que importa es el salario real y los precios relativos. Una empresa que sube su tarifa un 10% en un año en el que todo, incluida la renta de sus clientes, sube un 10%, no ha encarecido su producto. Una empresa que sube la tarifa un 10% con la renta de los clientes quieta, sí.
2. Impuestos ad-valorem y subvenciones: Un impuesto del tipo sobre el bien 1 eleva su precio efectivo a , rotando la recta hacia el origen sobre el eje del bien que no tributa. Una subvención hace lo contrario. El consumidor no ve el precio de catálogo: ve el precio que sale de su cuenta.
3. Racionamiento de consumo: Cuando se impone una cuota máxima , el conjunto presupuestario se trunca. La frontera deja de ser una recta entera y aparece un tramo vertical. En ese tramo la pendiente de la restricción ya no es , así que la condición de tangencia habitual no se puede imponer. El racionamiento de un bien (una cuota de emisión, un cupo de importación, una lista de espera) crea esquinas. El precio deja de ser la única señal.
Dos bienes son un mapa, no el hogar entero
Todo lo anterior vive en un plano. Un hogar real elige entre decenas de partidas, y además entre consumo de hoy y consumo de mañana. El modelo de dos bienes no pretende describir el ticket del supermercado. Pretende aislar un margen: el euro que se disputa el bien 1 contra el resto del presupuesto, agrupado en un bien compuesto. El teorema del bien compuesto (Hicks) autoriza esa agregación cuando los precios de dentro del grupo se mueven juntos. Cuando no se mueven juntos —sube solo la tarifa de una plataforma y el resto del ocio no— el grupo se rompe y hay que volver a abrir la caja. Esa es la razón por la que una subida de Netflix no se analiza como "inflación del ocio", sino como un cambio del precio relativo dentro del ocio.